Diamela Eltit.
lunes, 23 de enero de 2012
domingo, 22 de enero de 2012
Penita - Pablo Paredes
Tu corazón es una piñata de un cumpleaños
que ya fue
tu penita lo mancha todo
tu pena es de cloro,
como no hay plata para el psicólogo
lloras todos los días a las once
hay un pantano en tu mejilla
UN CARNICERO ANDA SUELTO
ENTRE TUS VÍSCERAS.
Como no hay plata para el psicólogo
lloras todos los días a las once
lloras con cuidado para no despertar a nadie,
bien cerquita del teléfono
por si un día te llama un milagro.
Cuando caminas
vas dejando challas sucias.
jueves, 12 de enero de 2012
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar
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