sábado, 6 de diciembre de 2014

¿Entrenando? ¿En Barcelona? Laia me dedicó una sonrisa de camaradería: no, en Z, patinando o haciendo jogging o jugando al tenis. ¿Patinando? Pa-ti-nan-do, repitió Laia, siempre vuelve tarde, y luego, después de comprobar que su madre no nos hacía caso, me dijo al oído: con Enric. Ah, suspiré. ¿Conoces a Enric?, dijo Laia. Respondí que sí, que lo conocía. ¿Así que todos los días entrenaba con Enric? Todos los días, gritó Laia, hasta los domingos...

B.

martes, 26 de agosto de 2014

La vida es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no tiene ningún sentido.
W. S.