lunes, 16 de diciembre de 2013

Cuando Arturo Belano creía que todas sus aventuras se habían acabado, su mujer, la que había sido su mujer, la que todavía era su mujer y la que probablemente iba a ser su mujer hasta el fin de sus días (al menos, legalmente hablando), lo fue a buscar a su casa junto al mar y le anunció que el hijo de ambos, el joven y apuesto Gerónimo, se había perdido en Berlín durante las Jornadas del Caos.
Esto sucedió en el año 2005.

R. Bolaño

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